Ella sabía que los de afuera, los que lo ven todo desde su perspectiva bizarra y borrosa criticarían como siempre lo han hecho, disfrazando sus críticas constantes de consejos prácticos, minimizando lo que duele, restándole importancia a los constantes azotes de la vida, el flagelo diario de cada uno que lleva en silencio hasta que se manifiesta en tatuajes de pétalos purpúreos, diciendo que se usa dicha situación como "excusa" para estar triste. ¿Será que se habla a sí mismo? Creo que sí, porque usa mil & un excusas para detenerse, ¿se refleja en mi persona? No sabe que yo ya me estoy moviendo... quizá, ya me moví más lejos de lo que cree. Pero no lo puede ver. Sigue atrapada su perspectiva en el pasado, lo que conoció hace mucho... Las palabras de aquellas personas dejaron realmente de importar porque, pese a que esas personas fueron importantes algún día, que se quejan de que no estuve cuando ellos se marcharon primero excusándose en conductas causadas por ellos mismos, profiriendo sentencias crueles, palabras negativas, que infligieron dolor en su momento; son entonces palabras ajenas, distantes, lejanas... palabras que como náufragos perdidos, piden ser rescatadas para engendrar dolor nuevamente, nacidas de la envidia & el odio & con desespero existir, ser validadas por otro ser viviente para no morir solas.
No, no puedo tampoco involucrarme con alguien así, que tan sólo fija sus ojos en la amargura, culpando a alguien más de sus propias palabras cual si fueran dardos envenenados, intoxican el alma. Tampoco pueden entender por lo que se pasa, tampoco pueden comprender lo que hay en mi mente, puesto que no comparto más ese espacio íntimo, aquello que es mío & sólo mío... Por el temor a ser herido una vez más; aunque no significa que les odie, aún les guardo cariño... aún les tengo presente... al menos, yo les considero; su trabajo, su esfuerzo, las cosas que alguna vez hicieron por mí. Yo nunca olvido, porque es prohibido olvidar... pero así como recuerdo bueno, recuerdo malo... & pese a lo malo, nunca dudaría en extender mi mano si se me busca, nunca dudaría de prestar un oído al que le importa & dar un poco de mi tiempo, bien dedicado a la escucha, si esas personas me buscaran; tampoco me iría sin dejar un consejo, algo dulce, palabras sanas que no broten de agua estancada en mi corazón, algo fresco, cual si fuera oasis en el desierto, desmintiendo los espejismos de un corazón roto... Pero con la apropiada distancia que el caso merece; porque a pesar de todo, esa parte tan infantil & ingenua de mí, les sigue apreciando, les sigue queriendo, les sigue pensando, leyendo & aunque no lo crea, monitoreando porque a la distancia sigue sintiendo eso... pero ¿regresar a cambio de qué? ¿De más odio, de más envidia? No... no más, suficiente tengo con los fantasmas, los demonios que asedian la puerta de mi alma con arietes y catapultas, destruyendo lo que pueden; entonces es cansado tener un inquisidor al lado, que se barniza de tolerante & amigable; aunque duela tu ausencia, es menos el dolor que tu presencia flagelante... pero eso no significa que retire mi mano, mi cariño... porque aún está ahí, bajo la piel de lobo, porque es más gruesa, más aguantadora que la del conejo que aún les ama.
De cualquier forma... no me acercaré con las uñas de fuera como tú, sino con una coraza dura, que no deje entrar tu veneno, porque duele. Pero si algo puedo hacer, lo haré sin dudar.
¡Contáctanos!
Comentarios, sugerencias o cualquier inquietud que se le presente contáctenos a esta dirección:
rythm.killer.kalo@gmail.com
Tuesday, November 17, 2015
Saturday, October 17, 2015
Estoico, detenido en el tiempo... quizá, como un continente desplazándose. Así era él, viendo el mundo girar desde ángulos que ni tú imaginas...
Ella, agitada, caótica... siempre moviéndose. Quizá como las olas del mar.
Él no la veía distante, perdida. Sabía que era una soñadora que se estaba desconectando de la realidad.
Él quizá se sentía abrumado por la cantidad de lágrimas que salían de sus ojos, de los movimientos de sus manos tratando de de tocar la superficie, como si se tratara de alguien que se ahogaba. Él era una isla, fuerte, resistiendo el embate frenético de las olas que se manifestaban, preguntas, llanto.. ¡sálvame!
Ella aún está viva, viviendo en un huracán, ella es el huracán, ella es la tormenta. ¡Aférrate a mí! pedía él con sus gestos, sus palabras... Aférrate a mí. ¿Dónde te duele pequeña? ¿Estás cansada pequeña? ¿Cuánto llanto has guardado pequeña? ¿Cuántas sonrisas le has dado a él para no preocuparlo aunque el mundo se te caiga a pedazos? Déjate querer... pequeña... deja de disculparte... No es tu culpa.
Aquel ángel alejaba con sus palabras a la muerte de su pequeño lobo estaba herido. ¿Dónde te duele pequeña lobo? Él ahuyentaba a la muerte que estiraba sus tentáculos oscuros aferrándose a su cuello, privándola de oxígeno... ¡Quédate conmigo! La muerte horrorizada, quería el premio, el lobo debía estar con ella, era su muñeca. La muerte encolerizada soltó a su presa. Él la recuperaba, con un abrazo aliviaba la ausencia de calor en su cuerpo, con un beso compartió un poco de la vida que manaba de sus palabras. Aquel ángel dejó al lobo descansar sobre su pecho. La mujer-lobo entendió: las batallas que pudo haber perdido sola, se pueden ganar con buena compañía...
Ella, agitada, caótica... siempre moviéndose. Quizá como las olas del mar.
Él no la veía distante, perdida. Sabía que era una soñadora que se estaba desconectando de la realidad.
Él quizá se sentía abrumado por la cantidad de lágrimas que salían de sus ojos, de los movimientos de sus manos tratando de de tocar la superficie, como si se tratara de alguien que se ahogaba. Él era una isla, fuerte, resistiendo el embate frenético de las olas que se manifestaban, preguntas, llanto.. ¡sálvame!
Ella aún está viva, viviendo en un huracán, ella es el huracán, ella es la tormenta. ¡Aférrate a mí! pedía él con sus gestos, sus palabras... Aférrate a mí. ¿Dónde te duele pequeña? ¿Estás cansada pequeña? ¿Cuánto llanto has guardado pequeña? ¿Cuántas sonrisas le has dado a él para no preocuparlo aunque el mundo se te caiga a pedazos? Déjate querer... pequeña... deja de disculparte... No es tu culpa.
Aquel ángel alejaba con sus palabras a la muerte de su pequeño lobo estaba herido. ¿Dónde te duele pequeña lobo? Él ahuyentaba a la muerte que estiraba sus tentáculos oscuros aferrándose a su cuello, privándola de oxígeno... ¡Quédate conmigo! La muerte horrorizada, quería el premio, el lobo debía estar con ella, era su muñeca. La muerte encolerizada soltó a su presa. Él la recuperaba, con un abrazo aliviaba la ausencia de calor en su cuerpo, con un beso compartió un poco de la vida que manaba de sus palabras. Aquel ángel dejó al lobo descansar sobre su pecho. La mujer-lobo entendió: las batallas que pudo haber perdido sola, se pueden ganar con buena compañía...
Thursday, October 01, 2015
& es una fantasía que vive con mis mariposas... Está ahí, revoloteando en mi cabeza, la fantasía de quitarte todos los días la camisa... besarte la espalda, acariciar tus brazos, abrazarme a tu cuerpo mientras me cuentas qué hiciste en el día, tus anécdotas graciosas, escucharlas con la atención de una niña, entenderlas como una mujer. Acariciar tu cabello mientras juegas en el pc... Leer a tu lado, contarte la historia que me impresionó el día de ayer, leerte el periódico, comentar las malas noticias, reír con las buenas. Que me abraces para dormir... que desmientas lo que me dice el espejo... Estar debajo de las sábanas contando ovejas para irnos a dormir... Susurrarte cuando te hayas dormido, escucharte respirar, que mis dedos bailen sobre tu pecho con la melodía de tu latir... Pero se queda todo en una burbuja... & estalla frágil con una hebra de mi cabello... Despierto & entiendo que la realidad es una, los sueños son otros... más lejanos... & la mano que sostenía en aquella burbuja se hace lágrimas en mis ojos... No quiero abrir los ojos porque encuentro sólo el vacío venenoso que se forma en mis entrañas, carcomiéndome el alma... La ansiedad de tenerte al dormir & abrir los ojos... saber que no eres tú... que tampoco soy yo... que me estoy destruyendo cada día un poco más... & lo peor es que tú tampoco puedes salvarme.
Monday, August 31, 2015
Unravel.
Enmarañada, las dudas, el temor... la ira... la rabia de no ser, de ser. Duele. Ahí justo en el fondo. Las ganas de gritar, de llorar. Es mucho... demasiado en tu interior, nada que puedas sacar, mucho es lo que entra... sin salida, sal... no sale... Aferrarte a una marca, el dolor de sentirse efímero, de no ser eterno más que un segundo mientras parpadeas, estar atrapada en el espacio diminuto que existe entre tu mirada perdida & los párpados que se cierran intermitentes... existir así de efímera en tu mente... evaporarme como humo de cigarro. Algo que quede en mí, que sea mío... que no sea efímero... que no se evapore cuando suspire ni cuando deje de respirar. ¿Existe? Quédate rojizo... quédate ahí. Quédate donde pueda sentirte, donde pueda respirarte. ¡Quédate! La maraña se hace más densa... Respira, trato de tocar la superficie... Respira, respira... la rabia, el dolor, la impotencia de ser... de no ser. De existir & dejar de hacerlo. La ansiedad, respira... ¡Respira te digo! Deja de aruñarte, de revolcarte en la miseria... Eres. Sólo eres. ¡Eres! & la tinta eres, el papel eres, la pintura eres, las palabras eres... Todo eso eres. ¿Qué? ¿No lo ves? Aún no firmas la sentencia de muerte, ni el papel declarando defunción... No, aún no has muerto. La maraña es más oscura... La maraña te constriñe el pecho. ¡Qué importa carajo! Aunque sea oscuro, sigue... porque eres. Eres... Sólo eres, & sólo debes ser. No te contengas, grita al cielo, & si se despiertan a la mitad de la noche, pues qué más da... Estás gritando para seguir luchando, para salir de la maraña, desenrédate de las palabras, grita, grita más fuerte, que te escuche hasta Plutón, que te esuche cada estrella en el sistema solar... No te golpees más la cabeza, detente, ¡detente! No debes lastimarte más... si no, ¿cómo crees que saldrás? Sigue, insiste... no te quedes ahí. No es que no tengas miedo, es que debes conocerlo, enfrentarlo, gruñirle, gritarle para asustarlo a él. Sigue, explota, grita, pelea. Abrázate a eso, esa marca ligera que fue hecha sin intención, aquello que te recuerda las múltiples formas de amar... Que te amaron sin dañarte, grita... No importa, sigue, sigue... respira... libera una mano. Ah... la maraña trata de atrapar la otra, no. Con los dientes, muerde, muerde como lobo que eres, aúlla, libérate, tienes ambas manos, quítate las espinas del cuerpo, El pecho tiene tantas incrustadas... ¿& si sangra? ¡Qué importa! Sigue. Sé que duele... es el precio de sentir. No te ahogues más. Aunque te sangre el alma, aunque te vea partir, déjame quedar... ahí. Un beso, uno más... Te liberas de la maraña de espinas, corres dejando a tu paso manchas carmesí... La estela de lágrimas se congelan, se vuelven estrellas... La noche es tan oscura... Quiero un beso del sol, uno del amanecer... Llegas al acantilado, ¡Qué importa! salta, salta... ¡Saltó! Dos alas rotas... duele. Duele. Sigue, huye de la maraña... libérate, desenrédate... Ya no eres la misma de ayer, ni antier... ni de hace dos años... Ya no eres la misma desde hace una hora... Sé valiente, persistente... Sólo tienes que ser.
Wednesday, August 26, 2015
Allá afuera, ronda la muerte.
Toca su flauta de plata,
Encantando almas vagabundas.
Ella se sienta. En su regazo
Mueren las hojas & las flores.
Su llanto no es fuerte,
Ella desea ser astronauta.
Allá la inmensidad, la eternidad
Son palabras profundas.
¿Es que por primera vez
podría ella recibir un abrazo
Que deje en ella bellos colores?
Mira el mundo fijamente.
Se enamora de un muchacho...
¡Qué dolor más ingrato!
Él está vivo... no lo quiere tocar.
Es tan bello verlo reír.
La muerte se calla lo que siente.
Se sienta a la orilla de un riacho...
Se desarma en lágrimas de inmediato,
Tan bello, tan lozano...
Se ve tan vivo al carcajear,
& tan tranquilo al dormir.
Decide volver al inframundo.
Allá entre el frío & la oscuridad
Ella se acurruca con Cancerbero
Cuenta la historia con tristes notas
Que sacuden el alma de aquel ser.
& ese ser que va por el mundo,
Buscando riqueza & beldad
de mujeres mortales, las que puede alcanzar.
Él es un cazador, un viajero
Tratando de conquistar al amor,
Con todo, victorias & derrotas
En el corazón de otra mujer.
Friday, August 14, 2015
Ella se arrodilló frente al espejo en la habitación. Cigarro en mano, despeinada. Parpadeaba despacio, escondiendo el negro de los ojos que había perdido el brillo. La boca entreabierta, un gesto de dolor. La respiración lenta, pasmada la mirada. No había nada ahí, más que un cadáver que aún respira. Las manos a los lados del cuerpo, inertes. "¿Quieres besarme la boca?" murmuraba ella. Una camisa negra era lo único que cubría su cuerpo. "Yo sé... no estoy linda." Cerró los ojos. Ella se hacía preguntas & se respondía como recreando un diálogo con la soledad. Tratando de contener un llanto frenético, los labios temblaban. Cuando sentía escaparse el llanto, se llenaba de humo los pulmones. "¿Qué más da?" se preguntaba de nuevo. "Si no es esto, será mi locura..." se respondía de nuevo. Ella se tocó la cara con la mano derecha. El cigarro se consumía en la mano izquierda. Ella se quedó viendo al espejo. "¿Qué buscas ahí?" se preguntaba. La mirada confundida, dolor... "¿Aún te duele la cabeza?" silencio... "Sí, desde la semana pasada..." silencio de nuevo. Ella se golpea la frente, se limpia los ojos. Las lágrimas brotan sin previo aviso. "Abrázame... una vez más... te lo ruego..." Pero esta vez, la súplica no era para ella misma. Era para algún imaginario. Ella vuelve a ver el reflejo en el espejo. "No. Tampoco querrá abrazarte. Estás fea." Ella apaga la colilla del cigarro. Se pone ambas manos en la cara... Alguien dice su nombre. Luego me doy cuenta... esa cosa de la que estoy hablando, ese cadáver... soy yo.
Escribo & escribo en todas partes,
dejando ahí una parte de ti...
Pero no.
Te niegas con pereza
A salir de mis entrañas.
¿Para qué se quiere quedar ahí?
¿Qué no ve que estoy rota?
Das vueltas en mi mente,
Rebotando contra mis ideas
Destruyendo el ligero deseo de vivir.
Eso que me hace despertar.
Explota las burbujas iridiscentes
Que he creado sin ganas.
Así me doy cuenta,
Que siempre fuiste tú.
Logarítmicas, exponenciales...
Sólo quiero que me alejen de ti.
La tarea, sí... la tarea.
Quiero verte.
Llueve... No vendrás hoy...
Ni mañana...
Ni nunca.
¿Por qué no se va de mi mente?
¿No ve que estoy ocupada?
& en mis sueños es tu beso frío
Lo que me despierta.
Aún me asusta sentirte...
Aléjate de mí. Estoy desvariando.
Sí, era yo la que gritaba anoche.
Revolcándome en el dolor...
De tu ausencia.
dejando ahí una parte de ti...
Pero no.
Te niegas con pereza
A salir de mis entrañas.
¿Para qué se quiere quedar ahí?
¿Qué no ve que estoy rota?
Das vueltas en mi mente,
Rebotando contra mis ideas
Destruyendo el ligero deseo de vivir.
Eso que me hace despertar.
Explota las burbujas iridiscentes
Que he creado sin ganas.
Así me doy cuenta,
Que siempre fuiste tú.
Logarítmicas, exponenciales...
Sólo quiero que me alejen de ti.
La tarea, sí... la tarea.
Quiero verte.
Llueve... No vendrás hoy...
Ni mañana...
Ni nunca.
¿Por qué no se va de mi mente?
¿No ve que estoy ocupada?
& en mis sueños es tu beso frío
Lo que me despierta.
Aún me asusta sentirte...
Aléjate de mí. Estoy desvariando.
Sí, era yo la que gritaba anoche.
Revolcándome en el dolor...
De tu ausencia.
Friday, August 07, 2015
It's been a while... Isn't it?
En un sueño tan hermoso, un sueño fugaz... Mi abuelo me levantaba cuando era apenas una pequeña niña sobre sus hombros. Era en ese entonces un pequeño cuerpo, delgado, tan liviano como el aire. Recordé lo que se sentía que el viento se colara entre mis dedos... ¡Ah! Aire libre... mis pulmones estaban hinchados de risa, las carcajadas estrepitosas de mi abuelo, ya enfermo... Sí, la risa estrepitosa viene de familia. Sinceramente, siento que es la herencia más hermosa que me ha dejado mi abuelito: las carcajadas sonoras. Luego... siento mi corazón detenerse... siento caer en un abismo & desperté. Sentía mi corazón aún aguantándose los latidos, un dolor muy fuerte en el pecho, como lancinante me invadía desde el corazón hasta lo más profundo de las entrañas en mi cuerpo; hasta que por fin escucho de nuevo mi corazón latir. Mis ojos estaban muy abiertos... & al latir, de nuevo volvieron a su semblante taciturno & agotado. No. No se me quitan las ojeras, ni los llantos guardados por usted en mis ojos cansados. Aún, su voz es un estigma en mi cabeza. Miro mis manos, las muevo suavemente... Esto es real. El cabello en la cara. Siento verme, como en tercera persona. Me veo, sentada en la cama, encorvada. Miro las manos vacías, el cabello revuelto sobre la cara... ¿Me lo quitarás del rostro? No. Tú ya no tienes esa tarea. Aprieto los dientes, la mano... ¿Por qué estas ideas están tan anidadas en mi cabeza si ya ha pasado tanto tiempo? Esas ideas tristes, echaron sus raíces en las capas más profundas de mi mente. ¿Me lo merezco? ¿Merezco sentirme tan minúscula? ¿Merezco haber sido nada cuando para mí fuiste todo? Hace un año ya, ¿no? ¿Por qué me dejaste tan rota? Ya no tengo compostura... Espero la llegada nocturna de un ángel a mis sueños, aquel vestido de blanco que me despertó un día. Pero no llegará. Sus alas se extienden para otros... para otra quizá. Tomo un pequeño espejo de una gaveta en la mesilla, me veo... ¿Por qué me siento tan fea? ¿Por qué me duele mi reflejo? Quisiera tener ojos hermosos, un rostro hermoso, una nariz más delicada, labios más bonitos, un rostro menos circular. Mis ojos de nuevo se tiñen de lágrimas que caen por mis mejillas. No sólo me siento así... También me siento tonta. Me siento no merecedora de nada en este mundo... ¿Es que a caso, alguien merece algo? ¿Tú merecías a alguien como yo? Quiero volver a dormir, pero el cuerpo me duele de tanto estar en la cama. El sol no visita más mi habitación... ni mis ojos. Saco un libro cualquiera, comienzo a leer... no entiendo. Me siento mareada, me duele la cabeza. Ninguna pastilla surte efecto. ¿Por qué no acabaste conmigo? No. Decidiste hacerlo de la forma más lenta: yo misma. Dejaste una bomba que detonó mi mente en millones de fragmentos que no reconozco. & esos fragmentos me causan hemorragias internas, que van acumulándose en las capas de mi mente, comprimiendo mi esencia. ¿Por qué siento que no puedo hablar? Me he vuelto más callada, más alejada de las personas... Tanto que, me he fijado en alguien... Pero... siento no merecerlo. Pese a que es un ser humano como yo, siento no merecerlo. Me oculto bajo la maraña de cabello que tengo. Cuando él se acerca, siento miedo... mucho miedo. ¿Qué dirá cuando vea mis cicatrices? ¿Qué pensará que soy yo? ¿Me veo como una persona si quiera? Tu oficio, tu tarea diaria es repetirme mil & un veces que soy minúscula, porque salta a la memoria aquella única carta que me diste. Cada párrafo... & me abandonaste antes de siquiera marcharte. "Marcada"... Sí... por fuera & por dentro... Así está mi alma... ¿Se quitará? Lo dudo. Mientras tanto, disfruto ese dulce & pequeño sueño donde aún estoy a salvo, en los brazos de mi abuelo... Mi querido abuelo.
Wednesday, June 10, 2015
The Girl & The Hat: Corvus Corax.
Ella iba caminando por la calle, pensando en aquella palabra de tonada graciosa, "Serendipity", como una niña, ataviada en un abrigo. Era tarde ya, pasaba la niña caminando entre una arboleda & en medio de la noche oscura encontró a una cuerva enamorada que cayó de un árbol. Convaleciente, la cuerva llamó a la niña. Ella vio que la cuerva se lastimó el ala izquierda. La cuerva, pensando que ya había llegado la muerte a por ella, sacó de entre las plumas de su pecho, una carta. La sostuvo frente a la niña... & le pidió que la llevara a un cuervo del que ella se enamoró. Le dijo a la niña, lo mucho que deseaba ver al cuervo por última vez antes de morir por el ala rota; pero que por el dolor tan inmenso nunca podría volverle a ver. La niña, entendió a la cuerva, la envolvió en una pequeña manta, la metió en su sombrero viejo & se la llevó. Le dijo que guardara la carta, que personalmente se la daría al cuervo del árbol 578, Este. Esa era la dirección. Caminó la niña entre las hileras de árboles sempiternos, buscando la residencia del cuervo. Ella tocó el tronco del árbol & el cuervo salió a ver quién le molestaría a media noche. El joven cuervo, al ver a la cuerva dentro de un sombrero, adolorida, bajó. La niña le leyó la carta de la cuerva en voz alta; esta decía:
Querido cuervo mío:
Yo, era una pluma. Una pluma que se desliza, llevada por el viento. La caricia dulce del viento me arrulla... como diciéndome que espere a que tus ojos me encuentren. Me adormece en la monotonía de un "te quiero" tácito que imagino imprimen tus atenciones para conmigo. Luego, como si el viento tan caprichoso quisiera, simplemente me deposita a tu lado. Estoy sentada a tu lado, como si fuera mi turno de conocer eso que esconden tus silencios, las palabras que no dices, pero piensas... Esos sonidos que están en tu cabeza & que no puedo escuchar; las cosas que dirías antes de dormir. Quizá, no es el momento adecuado. No, definitivamente no lo es. Pero aquel gesto sanador de tu sonrisa, de tus ojos... Eso no tiene precio. Me quedo muda, me quedo callada, tragándome todas las cosas que quisiera decir. Me muerdo el labio inferior al marcharme... porque quisiera tu compañía. Porque me gusta... porque me alivia... me da paz. No lo entiendo, sólo lo siento. No me agobio, no me entristezco por ti, lo hago por mí. Porque quizá, tú también eres una pluma más acarreada por el viento... & quizá, es sólo un debut & despedida en los ojos de quien te encontraron sin buscarte, pero con el deseo más profundo de encontrarte.
Atentamente, una cuerva.
El cuervo impresionado por la carta, pidió permiso a la niña para entrar a su sombrero & acarició con sus plumas la cabeza de la cuerva, que moribunda a penas abrió los ojos. El cuervo depositó un tierno beso en la frente de la cuerva. Ella sintió como una ola de vida recorrió por todo su ser, incluso la adolorida ala rota. Cuando abrió sus ojos después de la ola de vida, vio que era él. Ella, se sintió apenada. El joven cuervo, pidió a la niña que le esperara. La niña antes que pudiera responder, vio al cuervo volar hacia su hogar dentro del tronco. Este, se puso un sombrerito pequeño de papel, que él aseguraba era de Corvus Armani, un gran cuervo diseñador de prendas de alta costura; & pidió a la niña acompañarle a cuidar a la cuerva. Ambos en el sombrero de la niña, se fueron a la casa de la niña, que improvisó un pequeño hospital de recuperación. ¡Pobre don Cuervo & doña Cuerva! Aterrados por el ala rota. Mientras la cuerva se recuperaba, él la cuidaba día & noche. Cosa que terminó enamorándolos aún más. La pequeña Mary, la niña del sombrero, cuidó de ellos hasta que un día, ambos cuervos dejaron una carta de agradecimiento & un par de plumas en su sombrero viejo. Ahora sí lo entendía... Serendipity... Serendipity... repetía en una tonada pegajosa la niña del sombrero quien alegre, disfrutaba de lo extraña que es la vida... Algún día, el cuervo de su historia llegará a cuidarla así; porque también ella es frágil, como un ala, como una pluma llevada por el viento & él, también figuraría una pluma... también llevada por el viento.
Querido cuervo mío:
Yo, era una pluma. Una pluma que se desliza, llevada por el viento. La caricia dulce del viento me arrulla... como diciéndome que espere a que tus ojos me encuentren. Me adormece en la monotonía de un "te quiero" tácito que imagino imprimen tus atenciones para conmigo. Luego, como si el viento tan caprichoso quisiera, simplemente me deposita a tu lado. Estoy sentada a tu lado, como si fuera mi turno de conocer eso que esconden tus silencios, las palabras que no dices, pero piensas... Esos sonidos que están en tu cabeza & que no puedo escuchar; las cosas que dirías antes de dormir. Quizá, no es el momento adecuado. No, definitivamente no lo es. Pero aquel gesto sanador de tu sonrisa, de tus ojos... Eso no tiene precio. Me quedo muda, me quedo callada, tragándome todas las cosas que quisiera decir. Me muerdo el labio inferior al marcharme... porque quisiera tu compañía. Porque me gusta... porque me alivia... me da paz. No lo entiendo, sólo lo siento. No me agobio, no me entristezco por ti, lo hago por mí. Porque quizá, tú también eres una pluma más acarreada por el viento... & quizá, es sólo un debut & despedida en los ojos de quien te encontraron sin buscarte, pero con el deseo más profundo de encontrarte.
Atentamente, una cuerva.
El cuervo impresionado por la carta, pidió permiso a la niña para entrar a su sombrero & acarició con sus plumas la cabeza de la cuerva, que moribunda a penas abrió los ojos. El cuervo depositó un tierno beso en la frente de la cuerva. Ella sintió como una ola de vida recorrió por todo su ser, incluso la adolorida ala rota. Cuando abrió sus ojos después de la ola de vida, vio que era él. Ella, se sintió apenada. El joven cuervo, pidió a la niña que le esperara. La niña antes que pudiera responder, vio al cuervo volar hacia su hogar dentro del tronco. Este, se puso un sombrerito pequeño de papel, que él aseguraba era de Corvus Armani, un gran cuervo diseñador de prendas de alta costura; & pidió a la niña acompañarle a cuidar a la cuerva. Ambos en el sombrero de la niña, se fueron a la casa de la niña, que improvisó un pequeño hospital de recuperación. ¡Pobre don Cuervo & doña Cuerva! Aterrados por el ala rota. Mientras la cuerva se recuperaba, él la cuidaba día & noche. Cosa que terminó enamorándolos aún más. La pequeña Mary, la niña del sombrero, cuidó de ellos hasta que un día, ambos cuervos dejaron una carta de agradecimiento & un par de plumas en su sombrero viejo. Ahora sí lo entendía... Serendipity... Serendipity... repetía en una tonada pegajosa la niña del sombrero quien alegre, disfrutaba de lo extraña que es la vida... Algún día, el cuervo de su historia llegará a cuidarla así; porque también ella es frágil, como un ala, como una pluma llevada por el viento & él, también figuraría una pluma... también llevada por el viento.
Sunday, May 24, 2015
Para todos es más fácil vendarse los sentidos, anestesiando la memoria... & el olvido es lo que condena a toda una nación a un eterno castigo... & los más vulnerables son los que pagan las consecuencias. Son las personas con su ingratitud las que someten a sus generaciones futuras a décadas de ignorancia. & así es como políticos sucios se aprovechan de una nación de ignorantes, pobres & ignorantes & ahora, el resultado: pobreza, desnutrición, violencia. ¿Pero qué hace la gente para cambiar eso, cuando todo eso está en ellos mismos? ¿Quiere un mejor país? Dejen de procrear como conejos, respeten a los niños, pase tiempo con sus hijos, deles la oportunidad de superarse aunque le cueste, porque créalo o no, he visto gente hacerlo; edúquelos... no sólo los envíe a la escuela para "descansar" de ellos un tiempo, hágase consciente de su situación, resuelva sus deudas, aprenda a leer bien, aprenda a escribir bien, aprenda matemáticas, ejercite su mente, busque edificarse con otras actividades, desarrolle sus habilidades manuales, explote su potencial deportivo... Pero no. La gente aquí hace todo lo contrario, pereza por todas partes... no quiere aprender pero quiere vivir bien, quiere pisto pero lo quiere fácil... Dios santo... ¿para qué tanta manifestación & tanta cosa si las personas no van a cambiar? No defiendo al gobierno, por mí, está muy bien lo que hace la CICIG, pero... ¿Qué va a hacer usted para cambiar su país? USTED, no los demás... Porque su país no es un gobierno solamente, su país comienza por usted, por su familia, por sus amigos... por sus vecinos. No soy una persona perfecta, no señor, pero al menos, yo intento cambiar lo que tengo a mi alrededor, cultivar mis habilidades, perseguir sueños edificantes, no sólo para mí, para los demás que están a mi alrededor. ¿Qué espera usted para transformarse?
& sí, tengo derecho de expresarme. Porque los cambios políticos han comenzado... pero usted también debe cambiar si quiere un país mejor.
& sí, tengo derecho de expresarme. Porque los cambios políticos han comenzado... pero usted también debe cambiar si quiere un país mejor.
Wednesday, May 20, 2015
Even when Breathing Hurts... There Might be Something More.
"Aún estoy aquí..." Eso me resonaba en la cabeza. Sentía que aún estoy aquí, sobreviviendo. Aún recuerdo esa noche, las coincidencias macabras de esa noche; allá afuera un pandemonium... aquí adentro, el mismo infierno.
Lloré como nunca, me deshidraté. Lloré por dos días, en mi cama... Lloraba, me dormía... volvía a despertar & así, un ciclo que no podía detener, como si llorar drenara lo que sentí por vos, como si llorar fuera lo único que podía hacer. Revolcándome en mi impotencia, mis deseos de llegar & correr a vos pero lastimarme continuamente con una pared invisible, que se hacía presente... silenciosa, impasible. No podía mover un sólo músculo... & vos, vos seguís andando. Eso me gustó siempre de vos, nunca te detuviste, ni por mí... ni por nadie. ¿Sabés qué? Eso te hace grande, más grande de lo que ya sos para mí.
Me detuve frente al hospital... sí, ese mismo infierno en el que vos trabajás, ahí donde yo sé que estás todos los días & yo, hoy me detuve ahí. Una lágrima sin sentirlo, se resbaló por mi mejilla derecha. Fui consciente de ella porque después de correr hacia abajo, se puso fría. Sentí las ganas de entrar a buscarte, preguntar por vos, hablar con vos... pero... ¿hablar de qué? No tenemos nada que hablar. No tenemos nada que decir... Nada. Las palabras ya, después de tanto tiempo... sobran... estorban... apestan... se pudren. Salen como veneno, disparadas por nuestras lenguas, como si fueran saetas dolorosas que clavamos en el pecho de quienes alguna vez amamos.
Entonces, el calor, el calor que hace en la ciudad, seco & poluto; me asfixió. Después de ese momento en el que la atmósfera estaba deprovista de aire para respirar, desperté. Volví a ese momento, ese segundo en el que en la calle estaba la gente, viéndome como si tan raro fuera que una persona viera una puerta por la que nunca habrías de salir, una puerta que jamás cruzarás por salirme a ver. Dentro de mi cabeza, escuché un sonido críptico, abrumador... Ese mismo sonido que hacen los objetos de vidrio al quebrarse. & sentí en mis entrañas, como dentro algo se rompió. Abrí mi boca ligeramente, como en un gesto de dolor; mis labios temblaron, mis manos temblaron... mis piernas temblaron... como si dentro de mi anatomía hubiese acontecido un pequeño terremoto. & eso, eso fue doloroso.
Entonces, al sentir eso... mejor decidí seguir mi camino. Mientras daba la vuelta, quise pensar que por ahí estarías vos. Que verías mi silueta, mi cabello atado en una trenza hecha del lado izquierdo, reuniendo el poco cabello que tengo. Que verías una blusa blanca, con mangas grises a 3/4. Que verías un pequeño short de lona oscura, que te llamarían la atención mis medias negras... mis botas negras. Que me llamarías para disipar la duda, que yo voltearía & te vería ahí. Pero no. Eso es hacerse muchas ilusiones. Así que, se disipó la esperanza, tan rápido como nació. Seguí caminando mejor. & bajé a una tienda, compré cigarros. Compré tres. Mentolados. Encendí uno, & seguí caminando... porque sabía que si caminaba lejos de ahí, si pretendía que ese lugar no existía, no te encontraría jamás de nuevo... No tendría que decir nada, & vos tampoco. & ya, podrías seguir como si nada, & yo también... porque a la larga, si no sigo, ¿a dónde llegaré?
Arrastré conmigo una bolsa con mis entrañas hechas trizas... como cristal roto. Dentro de mi cabeza, mis pasos suenan así, como una bolsa con muchos cristales rotos. Dentro de mi cabeza, yo sueno como a mucho cristal roto... porque me rompí, estoy rota por dentro... & me duele andar a veces, me duele respirar porque cada vez que respiro, para hacerme creer que estoy viva, me rompo más... & cada vez, duele más. Así que caminé por las mismas calles que llevan años ahí. Que seguramente recuerdan pasos como los míos o pasos como los tuyos. Llegué al transmetro & me devolví a casa. Entré, vi a Wagner... lo abracé. & él, como si entendiera mi dolor, sólo se sentó a mi lado... & posó su cabeza en mi pecho. Luego me miraba, como diciéndome que todo estaría bien. Me invitó a salir vi a mis demás bebés... Haku, el pequeño salió como siempre, moviendo el rabo como un loco. Ponchito, siempre abrazando, Oliver & sus besos locos... Satchmo & su calmado paso de viejo... & Albus, receloso & esquivo con los demás, pero muy afectuoso conmigo. Recordé, que por ellos es que sobrevivo... Por ellos... es que aún estoy aquí; que dicen siempre que hay algo más allá afuera, algo más que vos, que todas las personas que han estado en mi vida... algo más que dinero... algo más... & aunque aún me duela respirar, confío en lo que ellos dicen... seguramente, hay algo más.
Sí, hay algo más.
Lloré como nunca, me deshidraté. Lloré por dos días, en mi cama... Lloraba, me dormía... volvía a despertar & así, un ciclo que no podía detener, como si llorar drenara lo que sentí por vos, como si llorar fuera lo único que podía hacer. Revolcándome en mi impotencia, mis deseos de llegar & correr a vos pero lastimarme continuamente con una pared invisible, que se hacía presente... silenciosa, impasible. No podía mover un sólo músculo... & vos, vos seguís andando. Eso me gustó siempre de vos, nunca te detuviste, ni por mí... ni por nadie. ¿Sabés qué? Eso te hace grande, más grande de lo que ya sos para mí.
Me detuve frente al hospital... sí, ese mismo infierno en el que vos trabajás, ahí donde yo sé que estás todos los días & yo, hoy me detuve ahí. Una lágrima sin sentirlo, se resbaló por mi mejilla derecha. Fui consciente de ella porque después de correr hacia abajo, se puso fría. Sentí las ganas de entrar a buscarte, preguntar por vos, hablar con vos... pero... ¿hablar de qué? No tenemos nada que hablar. No tenemos nada que decir... Nada. Las palabras ya, después de tanto tiempo... sobran... estorban... apestan... se pudren. Salen como veneno, disparadas por nuestras lenguas, como si fueran saetas dolorosas que clavamos en el pecho de quienes alguna vez amamos.
Entonces, el calor, el calor que hace en la ciudad, seco & poluto; me asfixió. Después de ese momento en el que la atmósfera estaba deprovista de aire para respirar, desperté. Volví a ese momento, ese segundo en el que en la calle estaba la gente, viéndome como si tan raro fuera que una persona viera una puerta por la que nunca habrías de salir, una puerta que jamás cruzarás por salirme a ver. Dentro de mi cabeza, escuché un sonido críptico, abrumador... Ese mismo sonido que hacen los objetos de vidrio al quebrarse. & sentí en mis entrañas, como dentro algo se rompió. Abrí mi boca ligeramente, como en un gesto de dolor; mis labios temblaron, mis manos temblaron... mis piernas temblaron... como si dentro de mi anatomía hubiese acontecido un pequeño terremoto. & eso, eso fue doloroso.
Entonces, al sentir eso... mejor decidí seguir mi camino. Mientras daba la vuelta, quise pensar que por ahí estarías vos. Que verías mi silueta, mi cabello atado en una trenza hecha del lado izquierdo, reuniendo el poco cabello que tengo. Que verías una blusa blanca, con mangas grises a 3/4. Que verías un pequeño short de lona oscura, que te llamarían la atención mis medias negras... mis botas negras. Que me llamarías para disipar la duda, que yo voltearía & te vería ahí. Pero no. Eso es hacerse muchas ilusiones. Así que, se disipó la esperanza, tan rápido como nació. Seguí caminando mejor. & bajé a una tienda, compré cigarros. Compré tres. Mentolados. Encendí uno, & seguí caminando... porque sabía que si caminaba lejos de ahí, si pretendía que ese lugar no existía, no te encontraría jamás de nuevo... No tendría que decir nada, & vos tampoco. & ya, podrías seguir como si nada, & yo también... porque a la larga, si no sigo, ¿a dónde llegaré?
Arrastré conmigo una bolsa con mis entrañas hechas trizas... como cristal roto. Dentro de mi cabeza, mis pasos suenan así, como una bolsa con muchos cristales rotos. Dentro de mi cabeza, yo sueno como a mucho cristal roto... porque me rompí, estoy rota por dentro... & me duele andar a veces, me duele respirar porque cada vez que respiro, para hacerme creer que estoy viva, me rompo más... & cada vez, duele más. Así que caminé por las mismas calles que llevan años ahí. Que seguramente recuerdan pasos como los míos o pasos como los tuyos. Llegué al transmetro & me devolví a casa. Entré, vi a Wagner... lo abracé. & él, como si entendiera mi dolor, sólo se sentó a mi lado... & posó su cabeza en mi pecho. Luego me miraba, como diciéndome que todo estaría bien. Me invitó a salir vi a mis demás bebés... Haku, el pequeño salió como siempre, moviendo el rabo como un loco. Ponchito, siempre abrazando, Oliver & sus besos locos... Satchmo & su calmado paso de viejo... & Albus, receloso & esquivo con los demás, pero muy afectuoso conmigo. Recordé, que por ellos es que sobrevivo... Por ellos... es que aún estoy aquí; que dicen siempre que hay algo más allá afuera, algo más que vos, que todas las personas que han estado en mi vida... algo más que dinero... algo más... & aunque aún me duela respirar, confío en lo que ellos dicen... seguramente, hay algo más.
Sí, hay algo más.
Heart on Fire: Distorted Reflections.
Existís vos... Existo yo.
Respiramos el mismo aire...
Pesado.
Tenemos suerte de estar vivos.
El mar no nos comió,
El bosque no nos mató...
La tristeza no nos consumió...
Ni a mí, ni a vos.
Sin querer, nos sentamos juntos,
En un vagón destrozado,
Del tren que llamamos vida.
Yo triste, vos cansado.
Suspiraste como anhelando...
Suspiré como espabilándome.
Yo en el letargo espeso.
Vos dentro del día a día, denso.
Pero tanto a mí, como a vos,
Nos dolía respirar.
Te mostré mi dolor...
Abrí el cajón con mis demonios
& vos tuviste pesadillas...
Aún así, me curaste con tu amor.
Me acostumbré a tus palabras,
& los sueños eran verdadera comida...
Tus deseos invocaban un abra cadabra
& lo hacía aparecer frente a tus ojos.
Luego el tiempo se me acabó,
& me tuve que bajar.
Abandoné el vagón...
Dejé dentro mi corazón
& me comenzaste a olvidar.
Ahora soy un suspiro nada más,
Que aparece cada vez que por la ventana
Aparece un reflejo distorsionado,
De esos que sólo vos mirás...
Te limpiás los ojos...
Vos volvés a suspirar...
& el reflejo se va.
Tuesday, May 12, 2015
Heart on Fire: Chemistry
Toda la historia comienza
Con tus manos, mis huesos.
Otra vez vos, otra vez yo...
Mi labios rojos, tus ojos negros...
Despacio, no temás, acercate,
No contés hasta tres,
Dejá que la música te arrebate
& dejá la pena atrás.
No importa la etiqueta,
Ninguno de los dos tiene cordura,
La lluvia es nuestra maestra,
Sabés que nos juntó la locura.
Bailá vos allá a lo lejos,
Yo bailo desde acá con vos.
Bailemos hasta que seamos viejos,
& sé libre & cantá a todo pulmón.
& es esa química entre los dos,
Lo que hace el mundo detenerse
Creando estrellas con nuestra chispa,
& haciendo al mundo estremecerse.
Algún día nos vamos a encontrar,
Donde un momento sea eternidad,
& no dejaremos de bailar,
Hasta que el destino, nos vuelva a separar.
Heart on Fire: Yume...
Vos no tenés idea alguna
De qué es estar aquí
Sólo yo, aullándole a la luna.
Vos no sabés qué se siente
Besarte en fotografías
& saber que no es suficiente.
Que el tiempo se nos pasa lento
& que la vida se nos va rápido,
Que todo pasó en un momento.
& llega la noche, vestida de destellos.
¿Hoy vendrás a mis sueños?
Porque te espero en todos ellos.
& llegará el peor de mis miedos,
& como siempre, nunca llegás temprano,
Por eso, te me escurrís entre los dedos.
& sé que sos un sueño... al despertar.
Porque te busco entre las sábanas
& jamás te voy a poder encontrar.
De qué es estar aquí
Sólo yo, aullándole a la luna.
Vos no sabés qué se siente
Besarte en fotografías
& saber que no es suficiente.
Que el tiempo se nos pasa lento
& que la vida se nos va rápido,
Que todo pasó en un momento.
& llega la noche, vestida de destellos.
¿Hoy vendrás a mis sueños?
Porque te espero en todos ellos.
& llegará el peor de mis miedos,
& como siempre, nunca llegás temprano,
Por eso, te me escurrís entre los dedos.
& sé que sos un sueño... al despertar.
Porque te busco entre las sábanas
& jamás te voy a poder encontrar.
Sunday, May 03, 2015
Heart on Fire: For the one I won't see.
Quisiera contarte las casas que he construido
Con vos adentro & una taza de café...
Quisiera decirte que hemos vivido en el salvaje bosque
También en una pequeña casa de ciudad...
Con vos al lado.
Quisiera mostrarte los planos de mi cuerpo,
No es perfecto... pero con vos quiero descubrirlo.
Si me enseñás a recorrerte la mente con los dedos,
Dibujaré un plano con tu arquitectura...
Con la de tus pensamientos.
Pero sos un espejismo adulterado,
Quizá por los analgésicos que me he tomado...
Porque cierro los ojos & te veo a mi lado,
Vos estás sonriendo... a pesar de estar lejos,
Con esos labios que no beso.
Con vos adentro & una taza de café...
Quisiera decirte que hemos vivido en el salvaje bosque
También en una pequeña casa de ciudad...
Con vos al lado.
Quisiera mostrarte los planos de mi cuerpo,
No es perfecto... pero con vos quiero descubrirlo.
Si me enseñás a recorrerte la mente con los dedos,
Dibujaré un plano con tu arquitectura...
Con la de tus pensamientos.
Pero sos un espejismo adulterado,
Quizá por los analgésicos que me he tomado...
Porque cierro los ojos & te veo a mi lado,
Vos estás sonriendo... a pesar de estar lejos,
Con esos labios que no beso.
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